Los guerreros aztecas de élite

Guerrero Azteca Jaguar

El Guerrero Azteca, se dedicaba a las guerras de flores, al canibalismo y a los combates de gladiadores.

El Imperio Azteca era un gran imperio en el centro de México. El servicio militar era obligatorio y todos los chicos recibían entrenamiento de combate. La guerra era una fuente de prisioneros para el sacrificio ritual.

La sociedad azteca tenía cuatro clases: nobles, plebeyos, siervos y esclavos. La única forma de ascender en la escala social era convertirse en un guerrero de élite: el Guerrero Jaguar o el Guerrero Águila.

Un plebeyo tenía que capturar a cuatro enemigos en la batalla para convertirse en un guerrero de élite.

Guerreros Jaguar y Guerreros Águila

Trabajando como guerreros profesionales a tiempo completo, se involucraron en una guerra constante. Estos guerreros gozaban de muchos privilegios en la sociedad azteca: podían beber alcohol, tener amantes y llevar joyas.

Una de las principales diferencias entre los guerreros Jaguar y Águila era su aspecto. Los guerreros del Águila llevaban una armadura de algodón acolchada con plumas de águila y ponían una cabeza de águila en sus cascos. Los guerreros jaguar decoraban sus armaduras con pieles y cabezas de jaguar.

Lo mejor de lo mejor: los Otomins y los Esquilados

Los mejores guerreros Águila y Jaguar eran los Otomins y los Cuahchicqueh (‘Esquilados’).

Los Otomins eran tropas de choque de élite, conocidas por su ferocidad en la batalla. Vestían de verde o rojo y vivían dentro del palacio del rey.

La clase más selecta de guerreros eran los Cuahchicqueh. Juraron no retirarse nunca de una batalla hasta la victoria o la muerte. Para entrar en esta clase, un guerrero debía capturar al menos seis prisioneros y realizar veinte actos de valor.

Llevaban una armadura amarilla y se afeitaban la cabeza, salvo una corta trenza alrededor de la oreja izquierda. Se pintaban la mitad de la cabeza de azul y la otra mitad de rojo o amarillo.

Los comandantes de mayor rango del ejército azteca pertenecían al Cuahchicqueh.

El objetivo de los guerreros aztecas era tomar prisioneros

Los aztecas valoraban el número de enemigos que capturabas, no el número que matabas. Esto ocurrió porque el imperio azteca necesitaba cautivos para los sacrificios rituales.

Los guerreros aztecas utilizaban sus armas para inutilizar al adversario, no para matarlo.

Macuahuitl – la espada azteca

Un macuahuitl era una espada de madera con hojas de obsidiana incrustadas en los lados. Un golpe con un arma así podría decapitar a un caballo.

Las hojas de obsidiana son afiladas, pero también muy frágiles, y se rompen al contacto con el acero.

Se necesitaba habilidad para usar el macuahuitl. El guerrero azteca utilizaba el arma para apalear a su enemigo hasta dejarlo inconsciente. Entonces, partiría unas cuantas cuchillas de obsidiana en su cuerpo para inutilizarlo.

Luchas rituales de gladiadores

Las luchas rituales de gladiadores se celebraban en honor a Tezcatlipoca, un dios de la noche y la oscuridad. Los aztecas ataban la pierna de un prisionero a una piedra de sacrificio y le daban un arma ficticia. El prisionero tuvo que luchar con cuatro guerreros armados Jaguar o Águila.

Si la víctima los venciera a todos, quedaría libre.

Canibalismo

Huitzilopochtli era un dios del sol. Los aztecas tenían que alimentar a Huitzilopochtli con un corazón humano para complacerlo.

Los guerreros aztecas se comían a los cautivos de los sacrificios. Era un gran honor practicar el canibalismo ritual. Para ellos, comer la carne de una persona sacrificada era una especie de comunión.

La guerra de las flores

Las guerras de las flores eran las guerras rituales libradas entre los aztecas y las ciudades-estado enemigas. En estas guerras participó un número igual de guerreros de ambos bandos. Se libraba una batalla en un lugar y momento preseleccionados en la que se utilizaban únicamente armas de corto alcance, como el macuahuitl .

Una guerra de flores era una alternativa azteca a un partido de fútbol, pero con consecuencias desastrosas para el equipo derrotado.

El objetivo de estas guerras era ganar cautivos para los sacrificios rituales y entrenar a los jóvenes guerreros. Las guerras de las flores también se utilizaron como propaganda para mostrar la fuerza de los guerreros aztecas.

Los guerreros aztecas y los conquistadores

Los conquistadores españoles respetaban la destreza en la lucha de los guerreros Jaguar y Águila. Los guerreros aztecas eran fuertes, rápidos y capaces de enfrentarse a muchos oponentes a la vez, incluso podían matar a un caballero español a caballo.

El 30 de junio de 1520, Hernán Cortés y sus tropas, cargados de oro, intentaron escapar de Tenochtitlan. Los guerreros del Águila dieron la alarma y causaron grandes pérdidas en el ejército español. La derrota en la capital azteca se conoció como La Noche Triste.

Conclusión:

Los aztecas eran guerreros crueles, hábiles y poderosos. Dominaban el México precolombino, infundiendo miedo a sus adversarios. A pesar de ello, los conquistadores españoles destruyeron el imperio azteca en 1521.

Sin embargo, hay muchas razones para la desaparición de los guerreros aztecas. Los conquistadores utilizaban caballos, pólvora y armas de acero. Hubo una epidemia de viruela entre los aztecas que diezmó su población. Además, sus tribus enemigas se pusieron del lado de los conquistadores.